Hoy vamos a conocer el caso de Antonio Herrera, quien se halla en la ciudad boliviana de La Paz, aguardando una respuesta para volver a casa. Además, si situación adquiere una dimensión de gravedad superior, pues se encuentra allí junto a su mujer y sus hijos. Vamos a conocer su relato:
"Yo vine acá porque juego al fútbol. Lamentablemente la pandemia me agarró en un momento en el que yo estaba entrenando. Nadie esperaba que pasara a mayores. Pero cerró la frontera. Esto ocurrió el 24 de marzo. Desde esa fecha estoy intentando ser repatriado a Argetina", explica Antonio, asegurando que, hasta ahora, sólo se encontró con las puertas del Consulado "cerradas".
Ni los dos números telefónicos ni el mail que le facilitaron han sido la solución. "Los números de teléfono no responde. El mail sí, te dan para llenar un formulario, pero después no te responden más".
"Estamos pasando una situación delicada junto a mi familia, porque estamos los cuatro solos. Se nos están acabando los recursos económicos, tanto para la alimentación del día a día. Lamentablemente el club dejó de pagarme el salario, y hace un mes que no aparece", continúa Herrera.
"La idea es volver por muchos motivos. Primero y principal, estar con la familia. Estar más tranquilos en nuestro país, Argentina. Pero hasta ahora no tenemos respuesta de nada", explica Antonio.
Y agrega dramatismo a la situación: "al que se enferma acá de Covid-19 siendo extranjero, le cobran la atención 150, 200 dólares por día. Yo esa plata no la tengo. Así que esperamos volver".
Otro de los lamentables casos, entonces, en los que un compatriota sigue esperando la atención a su reclamo de volver a casa. Un reclamo que no es fácil de atender para todos los argentinos desperdigados por el mundo, claro está, pero que debe resolverse tarde o temprano.

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